Nuestra historia
Compromiso Ecológico | DOP Jumilla
Compromiso Ecológico | DOP Jumilla
José María Martínez Verdú hizo de su sueño una realidad en el año 2006, cuando fundó Bodegas Xenysel. Él forma parte de la quinta generación de una familia totalmente dedicada al cuidado de la tierra y al cultivo de la vid
Xenysel es la composición de los nombres de sus tres hijas; Xenia, Nydia y Selene, quienes, a día de hoy y junto a su padres, se encargan de preservar las raíces de la familia en el negocio
En pocos años, Bodegas Xenysel ha conseguido posicionarse en el mercado del vino nacional e internacional de forma excelente. La experiencia y la sabiduría de conocer cómo tratar los viñedos con mimo, ha hecho que la calidad de sus vinos sea impecable
Creció ayudando a su padre y a su abuelo en el cuidado y mantenimiento de su viña familiar en el Valle Hoya de Torres. Desde entonces, entendió lo privilegiado que era por tener la suerte de estar produciendo uva en la zona más prestigiosa de Jumilla para la Monastrell
José María, junto a su esposa, decidió dar el paso y probar suerte fundando Viñedos y Bodegas Xenysel, y poco a poco fue expandiendo sus viñedos hasta que estos rodeasen todo el Valle Hoya de Torres
Actualmente y junto a sus hijas, sigue regentando el negocio familiar en el que tanto empeño ha puesto. Su filosofía es cuidar al máximo los viñedos para que posteriormente en bodega tengamos los mejores resultados posibles para tener vinos de calidad
Es la segunda de las tres hermanas. Su inquietud por conocer el ámbito financiero del negocio familiar la llevó a estudiar Administración y Dirección de Empresas en la Universidad de Málaga. Tras esto, se especializó haciendo un Máster en Dirección Financiera y Control de Gestión en la EAE Business School, en Barcelona
Desde entonces, trabaja en oficina llevando la contabilidad y las finanzas de la empresa. Su ambición y su carácter resolutivo frente a las adversidades definen su manera de ser y de trabajar
Es la menor de las tres hermanas. Estudió el Grado de Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid y volvió a casa para dedicarse de lleno al negocio familiar. Su alto sentido de la estética es lo más característico de ella. Por sus manos pasa cada campaña publicitaria e idea creativa de marketing.
A su vez, se encarga del departamento de exportación, así como de las redes sociales de la empresa.
Junto a Xenia, hace que en oficina nunca falte la creatividad y las ganas por hacer que la empresa familiar tenga la posición que esta merece dentro del mundo del vino
Desde pequeño, su padre, Matías Santos, enólogo con más de 40 años de experiencia laboral, le enseñó todos los entresijos del mundo de la enología. Esto, junto a su pasión por el mundo técnico del vino fue lo que le hizo meterse de lleno en su actual profesión.
Tras muchos años de experiencia como enólogo y director técnico, conoció Viñedos y Bodegas Xenysel y vino al Valle Hoya de Torres para catar junto a José María la Monastrell más especial de la tierra.
Se enamoró totalmente de este proyecto familiar en cuanto la uva que probó le puso la piel de gallina. Desde entonces, conoce y defiende el gran potencial que las tierras de la familia tienen e intenta que cada referencia alcance su máximo esplendor sin perder la esencia tan característica de los vinos del núcleo familiar
Lleva más de quince años en la empresa familiar y conoce a la perfección los valores de Viñedos y Bodegas Xenysel para ponerlos en práctica en la zona de producción. Es como una integrante más de la familia y su nerviosismo y empeño por que salgan las cosas bien a la hora de trabajar es lo que tanto caracteriza su buen quehacer día tras día.
Codo con codo, junto a José María, trabajan para hacer que cada proceso en bodega sea impecable
Toda su vida se ha dedicado al trabajo en campo y en bodega. Su alto conocimiento por el mundo del motor hace que maneje de forma excepcional el tractor para los trabajos en la finca de la familia.
Las labranzas, la poda o la gestión del equipo de vendimiadores son algunas de las tareas que Emilio suele desempeñar en la empresa familiar
70 de estas 200 hectáreas son de auténtico Pie Franco, llegando a ser plantaciones de más de 60 años de media
La tradición en el quehacer es, para la familia, la forma óptima de trabajar y, a su vez, de respetar el compromiso ecológico tanto de la bodega como de los viñedos
El cultivo es moderado y la producción es limitada, lo que dota a los vinos de Bodegas Xenysel de autenticidad, elegancia y calidad